Por qué ir acompañado de un guía en la montaña

La respuesta es rápida y muy sencilla: por seguridad. Pero aquí os queremos explicar algunas razones por las que ir acompañado de un guía en la montaña.
Lo primero, decir que la montaña es un lugar al que no estamos acostumbrados, es un lugar cambiante donde la meteorología puede convertirla en el mejor lugar del mundo o en el sitio más peligroso, por eso recomendamos siempre salir acompañado de una persona experimentada y con conocimientos para evitar riesgos innecesarios.
Un guía aporta un extra de seguiridad ya que es una persona formada y experimentada. Por obligación (legal y moral) un guía debe tener conocimientos sobre manejo de grupos, orientación y técnicas de primeros auxilios. Un guía conoce las montañas (no todas :D) pero sí como manejarse en ellas, ya que tiene experiencia. Además, previamente reconoce el terreno para que no haya ningun imprevisto el día de la actividad (o evitarlo en la medida de lo posible ya que, como hemos dicho, la montaña es un lugar cambiante). Además, como persona dedicada a ello, un guía tiene conocimientos generales sobre botánica, fauna, geología, historia... con el fin de hacer una ruta en algo más que un paseo, convirtiendo lo que pudiera ser un paseo por el campo en un día de aprendizaje, sensaciones y emociones.

Pero ir a la montaña es gratis, ¿para que voy a pagar?
¡Y menos mal! de momento, y esperemos que para siempre, ir a la montaña es totalmente gratis. Lo que se paga cuando vas con un guía no es el acceso a la montaña sino el servicio que este (o la empresa) te da. Como mínimo estas pagando por la experiencia de una persona que te acompaña para hacer la actividad más gratificante. La planificación, reconocimiento, adecuación de la actividad, organización, previsión de la meteorología.. son solo algunas de las cosas que se hacen pero no se ven. Por obligación, la empresa debe tener un seguro para cada persona participante en la actividad. Y en según que actividad, estará incluido el material o equipamiento técnico y el aprendizaje de las técnicas necesarias para su utilización. Como pueden ser arneses, cuerdas, mosquetones, brújulas, mapas...
La contratación del transporte, cácluclo de tiempos para que la actividad se realice según lo previsto. Reserva de otros servicios, en caso de acabar la actividad tomando algo en un bar, o que incluya algun servicio subcontratado. Es como cuando vamos a un restaurante a comer, el propio acto de comer es gratuito, pero se paga por el producto y que te lo cocinen sin "despeinarte". Pues en el campo igual, el acto de andar por la montaña es gratis pero "no despeinarse" tiene su valor. ¿Y a quien no le gusta un buen peinado? :D